Constantemente DIOS hace vino nuevo en nosotros.
Pero si el vino nuevo lo derramas sobre un odre viejo, el vino nuevo se estropea, DIOS esta alegorizando constantemente nuestra vida en las escrituras, a veces las bendiciones que recibimos, Dones o como queramos llamarles, lo queremos acoplar tanto a nuestra antigua vida que estropeamos ese vino nuevo, ese vino fresco que DIOS nos da, y es todo lo contrario, es acoplar nuestra vida, a lo nuevo que recibimos y siempre lo hacemos al reves, a veces nuestra vida esta avinagrada, y lo que recibimos nuevo por mucha alegría que tenga, por mucha esperanza que tenga, por mucha bendición que tenga, lo estropeamos, seria poder dejar nuestro pasado atrás para poder recibir nueva vida, nuevo vino, representando a CRISTO que es nueva vida para nosotros.
DIOS nos hace un regalo a todos. Imaginemos que viene un ángel y nos hace un regalo a todos, si viene un ángel, y nos dice …traigo un regalo de parte de Dios, pues todos lo cogeríamos, claro, seria un regalito que conservaríamos y guardaríamos como oro en paño, un regalo para nosotros sumamente apreciado. Bien, pues a todos en cierta forma Dios nos da ese regalo, solo con el hecho de vivir, ya tenemos el regalo de poder manifestarlo, ya es un regalo que viene de Dios, y a veces no le damos importancia, es como si no sirviera. Solemos decir, yo para ser feliz…necesito un coche, necesito una gran casa, necesito…..es un constante necesito, solo por el hecho de poder creer deberíamos ser totalmente felices, dentro de nuestras limitaciones humanas, nuestras enfermedades, etc. Todo claro esta dentro de esa vida natural que tenemos, con sus limitaciones y que todos, profetas, santos, etc.… todos han saboreado. Solo por el hecho de creer deberíamos ser felices, pero plenamente felices, porque es un regalo que Dios nos da, es como la bendición de Jacob, y en vez de valorarlo y tenerlo presente en nuestra vida y regocijarnos de ella, lo tomamos como tener una cosa más, decimos si, está bien, pero la vida, la vida debe tener….tiene que tener…. Y queremos pintarle tantas cosas a la vida que nunca está plena en nada o casi en nada de lo que hacemos. Vemos las gentes en las iglesias, mucha gente que vive por la fe, si, pero luego cuando salen de allí volvemos a lo de siempre, a quejarnos de la vida, lo difícil que está todo…..
Siempre tenemos una auto queja común por el hecho de vivir, cuando si volviéramos la cara, veríamos que hay otros que si que viven peor que nosotros y que tendrían mas derecho a quejarse de su propia vida, que nosotros de la nuestra, es un “nunca estoy conforme con nada”.