Nos preguntamos cuando será la unción, bien vamos a dar una pequeña pincelada.
Solemos decir yo no he sido ungido, pero en cambio hay un “Yo” en nuestro interior, ese “Yo” especial nuestro, ese interior nuestro que si esta ungido. Cuando nos paramos a pensar en las cosas que hemos vivido durante el día, o cosas que me quiero imaginar, lo que sea, ese “Yo” que esta dominando el pensamiento y enfoca un pensamiento determinado para con nuestra vida, ese “Yo” es “YO” , ése yo especial , desde ahí manejo mi vida.
Nosotros reaccionamos según vivimos, ante los hechos de la propia vida y modificamos el futuro, constantemente estamos modificando el futuro, bien ,pero cuando estamos solos pensando respecto a nuestra vida, somos quienes la manejamos, en ese momento, hay un “Yo” dentro que es el ungido, que es el que vence. La shekinah que llevamos dentro predomina siempre en nuestro “Yo”.
¿Quién de nosotros es el elegido, es el ungido? Todos y cada uno de nosotros es el elegido, por lo tanto es el ungido, todo elegido está ungido, como rey y sacerdote tiene que estar ungido en el Amor de DIOS. ¿Quién nos unge?. El Sumo Sacerdote, Cristo. Y nos unge en el Amor de su vida y de su existencia. ¿Esa unción como se manifiesta?. Se manifiesta porque modifica tu presente, cambia tu presente, por lo tanto modifica tu futuro, podíamos decir que la unción es la manifestación del Espíritu Santo, un pueblo de profetas. Y si es la manifestación del Espíritu Santo, que es Espíritu de Dios, nos podríamos acostar con la muerte, como Elías y sacar de las fauces de la muerte a un amado de Dios ¿si o no?. Podríamos hablar de varias muertes, la material o espiritual. La unción es la manifestación del Espíritu Santo en nuestro aquí y ahora, en nuestro presente y en nuestra vida, en nuestros hechos, en nuestros pensamientos, en todo. “Aquel que haga mi voluntad mi Padre y Yo vendremos y haremos morada en el”.
Entonces la unción es algo especial que surge en cada uno de nosotros, es el viaje iniciático en cada uno de nosotros… cada uno de nosotros hace ese viaje interior para poder buscar a Dios. Todos lo hacemos, sin distinciones, el africano y esquimal de Groenlandia, y a nosotros se nos da la revelación de esa manifestación de Dios para con nuestro tiempo, nuestro aquí y nuestro ahora, por eso la labor que se haga por pequeña que nos parezca es útil.