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El Pilar de Jesús La Octava Trompeta |
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La Gloria de Dios
La revelación para este tiempo es una revolución real para el creyente y para el no creyente, los apóstoles preguntaron a Cristo ¿Por qué a ellos les hablas en parábolas y a nosotros no? "No de todos es conocer los misterios del Reino de los Cielos", palabras de Jesús, que vale tanto para aquellos tiempos como para los nuestros también, confesamos que la Gloria de Dios llena los cielos y la tierra. La Gloria que está en los cielos, ya suponemos que la gozan los ángeles, arcángeles, los mártires por la causa del Señor, y los santos, pero, ¿y en la tierra? ¿Donde esta la Gloria de Dios en la tierra? Estamos en cuerpos perecederos y nos cuesta entender que la Gloria de Dios esté en ellos, ya que envejecen, sufren, padecen enfermedades…. En cambio cuando buscamos la Gloria de Dios en los objetos de la tierra como el dinero, casas, tierras etc.… no la encontramos, solo la hallamos- y nos proporciona la felicidad y el gozo que esperamos-, cuando derrotados por las cosas de la vida, nos entregamos en los brazos de Cristo (del Amor) cuando damos ese gran paso de humildad, entonces y solo entonces hallamos la Gloria de Dios en la tierra, porque la encontramos en nuestro interior, en lo mas profundo de nuestro corazón. Cristo nos dijo," me voy pero no os dejo solos, os dejo el Espíritu de la verdad, el Espíritu de la revelación, el Espíritu de la vida" "Yo vengo a dar la Vida", Cristo nos da la vida en cada cosa que hacemos, en cada momento que vivimos, en cada instante, está lo que recibimos del cielo, vamos a llamarle cielo a la "Presencia de Dios", y está lo que recibimos del astral(todo es Dios claro está) que no siempre coincide con la voluntad de Dios. Cristo es mas real, y esta mas presente de lo que imaginamos, Dios se está expresando en muchísimos lugares al mismo tiempo y puede revelar sobre lo mismo que escribieron otros mandados por El, y aclararlo en este tiempo y en este espacio. ¿Y qué debemos hacer? Lo compartimos…El misterio de todo esto es que sucede en nosotros, en todos y cada uno de nosotros. Cada una de las tribulaciones y cada una de las bendiciones suceden en cada unos de nosotros. |
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El Pilar de Jesús |