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El Pilar de Jesús

La Octava Trompeta

 
 
Revelación
 
 

 

 

La Fe de Dios
La Gloria de Dios
Dios, Libertad y Amor
Somos expresión de Dios
La gran Familia de Dios
Encarnación-Reencarnación
Yo soy el que soy
Testigos de su advenimiento
David y Goliat
La Unción
Vino nuevo, Odres nuevos
El Pan de la Resurrección
¿Cómo se ama a Dios?
La Hora Santa
La Iluminación
Escribiendo la Eternidad
La genética de Dios

La Genética de Dios

Amadísimos hermanos, hijos de Dios Todopoderoso por la gracia de nuestro Señor Jesucristo.   Aquietad vuestras mentes, escuchad vuestros corazones, abrid vuestros ojos  y agudizad vuestros oídos, pues  El que  había de venir ya está aquí entre nosotros, con nosotros y en nosotros, siempre lo estuvo y siempre lo estará.
Un  muchachito de treinta y tres años, carpintero de Nazaret da la Vida en la Cruz del  Calvario por toda la humanidad, por las generaciones de antaño, las de ahora y  las venideras, pues su ministerio es eterno. Dios se da a sí mismo en la Cruz del Calvario para  toda su creación. Cristo se convierte en la Pascua , se convierte en Alimento de Amor, en alimento de libertad, se convierte en el triunfo de Dios sobre todas las ideologías humanas,  celebrar la Pascua no solo es tomar Pan en las especias o beber vino del perdón, cuando bebemos ese vino … bebemos de su sangre , bebemos de la sangre del perdón, bebemos de la sangre de la misericordia, bebemos de la sangre de la comprensión, bebemos de la sangre de la eternidad, bebemos de la sangre de la obra de Dios, nos hacemos hermanos con Cristo, se convierte esta sangre para nosotros en el arca de la alianza y  nos convierte a cada uno de nosotros en el santo Grial.

Tomad y bebed todos de él porque este es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, es decir desde siempre, Cristo nos dice que la incluye desde antes de la creación, desde antes de la existencia del pensamiento mas minúsculo de la expresión de Nuestro Padre Creador. Allí nos incluye Dios a todos nosotros. Con su sacrificio  nos hace pertenecer a la genética del creador. Como parte intrínseca  de Dios... “Alianza nueva y eterna”  que  para poder aceptar, para realmente comulgar hay que morir en Cristo y nacer en El. Seamos entonces semejantes a las palabras de Cristo, seamos la Pascua para la gente que nos rodea, la verdadera Pascua, para nuestras familias, amigos, hermanos, los que conocemos y los que no conocemos, los que quisimos conocer y no pudimos, los que conocimos en el pasado y en este presente están más distantes, seamos realmente nosotros la Pascua para nuestro prójimo, porque el mensaje, la octava trompeta, nos convierte en la Pascua manifestada, donde realmente Cristo manifiesta su Segunda Venida, Cristo nos enseña el Amor de Dios Padre, el único y verdadero porque solo  lo que se hace desde el Amor, por Amor y para el Amor genera esa Fuerza y Poder capaz de transformarlo todo, pues es Dios mismo el que trabaja a través de él. Cristo te muestra el Camino a seguir hasta que puedas decir “YO SOY". Sin Amor nada eterno puede crearse. No hace falta hacer grandes esfuerzos ni heroísmo alguno para agradar a Dios y ser escuchado.

 

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